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¿Es rentable patrocinar el deporte aficionado?

A pesar de que nunca hay retorno,  su apoyo al deporte es inquebrantable. ¿Por qué? cuatro empresas alavesas explican a dna las razones de una apuesta cargada de valores.


Noticia aparecida en el Diario Noticias de Álava. Un reportaje de Ruth Mtz. de San Vicente, Begoña Martín y Andrés Goñi - Domingo, 1 de Mayo de 2016.


Son muchas veces la última esperanza para demasiadas ilusiones, el eslabón de una cadena a punto de romperse que deja en la cuneta a cientos de proyectos y personas vinculadas con el deporte. Aficionado, claro. Un oasis en el desierto que lejos de tentarles muchas veces con tirar la toalla les anima a continuar con una inexplicable fuerza que ni ellos mismos aciertan a explicar. Quizá sea la ilusión de quienes llaman a su puerta en busca de ayuda o quizá ese orgullo de pertenencia a un club, equipo o colectivo con el que comparten valores. El hecho es que aún en estos tiempos de crisis encubiertas, recortes e ilusiones cercenadas existen ángeles de la guarda que en la medida de sus posibilidades continúan apoyando al deporte de base como un ejercicio de absoluta “justicia social” con el entorno en el que trabajan.


En este contexto, DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA ha pulsado la opinión de cuatro de esas empresas (Electro Alavesa, Escor, Lacturale y Ondo) para tratar de ahondar en las razones por las que cada temporada deciden colgar la corbata en su despacho, olvidarse de números y balances y ponerse la camiseta de los equipos a los que acompañan para tratar de lograr un objetivo, muchas veces, tan incierto como el futuro de sus propias compañías.


“Si no apoyamos nosotros...” Así lo ven y así lo entienden, por ejemplo, en Electro Alavesa, firma especializada en seguridad que lleva más de 30 años colaborando con diferentes iniciativas deportivas en Álava, también en el ámbito femenino. Un apoyo aún si cabe más significativo dada la menor visibilidad que éste tiene a todos los niveles. Lo sabe bien Roberto García, socio fundador de la compañía, que es consciente de que al tener menos repercusión también poseen más dificultades para lograr patrocinadores. Sin embargo, esto puede ser un hándicap si lo que se quiere es obtener rentabilidad, algo que está muy lejos de la filosofía de esta compañía alavesa. Tanto Roberto García como su socio, el exciclista Paco Alaiza, lo tuvieron claro desde el principio. “Para nosotros es un compromiso personal que deben tener las empresas. El que se plantea el apoyo al deporte aficionado buscando un retorno en rentabilidad posee un enfoque equivocado”, sostienen con el convencimiento de que “sin las aportaciones de las empresas muchos equipos no podrían salir adelante”. En este sentido, son muchos los alaveses que cuentan con el impulso de esta firma, entre ellos, dos clubes femeninos de baloncesto como Araski y Marianistas.


Desde que nacieron hace tres décadas, el apoyo al deporte de base siempre ha sido un elemento clave en su plan de negocio, que no ha cesado siquiera aún en las épocas más complicadas. ¿La razón? El poder contribuir de alguna manera al proceso educativo de los jóvenes ya que, tal y como mantiene este Roberto García, “el deporte conlleva una serie de valores fundamentales para su crecimiento personal”. Valores que se identifican a la perfección con los de esta compañía. “Disciplina, trabajo, constancia, sacrificio, responsabilidad, humildad… son aspectos que nosotros hemos intentado llevar a la práctica en nuestro día a día”, explica García, que ante la falta de un retorno económico o un beneficio publicitario pone en valor el “orgullo” que supone poder ayudar a quien lo necesita.


“La sensación de saber que estás ayudando a jóvenes que después de sus obligaciones diarias, ya sea trabajo o estudios, dedican su tiempo a disfrutar de un deporte no tiene precio”, confiesa. En Electro Alavesa comparten los triunfos y también las derrotas de sus ahijados, porque ellos también forman parte del equipo y así lo sienten. “Ir a ver los partidos y ver cómo defienden la camiseta nos llena de satisfacción. Es la máxima expresión de esos valores y quizá, una de nuestras mayores motivaciones”, concluye este empresario, que como colofón resume en una imagen el valor de su apuesta. “Cuando Araski junta a todos sus equipos al inicio de la temporada y te invitan a asistir a ese encuentro que reúne a las más de 300 chicas que componen todas la categorías, palpar su motivación, la sensación de equipo que se respira… Eso es algo muy bonito”, concluyen desde esta empresa de seguridad.


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14 de julio de 2016
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