Convocatorias Crónicas Noticias de otros El espacio de Juancho volver a ebrosala.com
Inicio El espacio de Juancho No tienes alma

El espacio de Juancho


Maravillas No tienes alma Tiempos de codos Habrá que creer Cuestión de estilos... Parado Uno para todos. Don Pitero de la banda El coste de Respuesta De Kike Boned a Guti... La grandeza del deporte Papá, llévame al partido... La mejor droga es el balón



No tienes alma

Publicado el 6 de Mayo de 2010.

Mayo. Campas por la tabla con más pena que gloria. Tu misión finalizó en febrero y hace días que te dejas llevar por la corriente. Sin sentido, sin dirección, carente de ilusión. Como buscando ese “antro” donde tomar la última copa, da igual, da lo mismo, ¡otra, por favor!

Lo intentaste, sí, pero bajaste muy pronto los brazos. Te faltó director, seguro. También honradez para reconocer tus fallos y humildad para detectar la tarea bien hecha. Te adelantaste, pensaste, imaginaste, soñaste pero cualquier parecido con la realidad nada tuvo que ver.

Hubo días en los que creíste, pero fue insuficiente. Suspendido. Te abandonaste por completo, se te olvidaron tus deberes y obligaciones y pronto no le encontraste sentido a nada. Se te veía de lejos. Aún, hoy, te veo. Te arrastras por los pabellones, cabeza abajo, a impulsos, a veces buenos a veces malos. Sin norte. Como pollo sin cabeza, como oveja sin pastor.

Te diluiste como una aspirina efervescente pero sin hacer ruido y dejaste de darles vida a tus integrantes, a tus componentes. No mezclaron, no se unieron, fracasaste.

O, ¿fue al contrario?. Puede ser. Ellos no te dieron de comer, te dejaron sin gasolina, sin agua en el desierto, con “el culo al aire”. Falto de cariño, sin mimos, ni detalles, sin contribuciones al bien común, sólo y maniatado. Abandonado, de lado. De vez en cuando te llamaban, te reclamaban, pero con la boca pequeña, sin muchas ganas.

Estabas ahí y a la vez, lejos, muy lejos. De cerca exiges compromiso, lealtad, humildad, generosidad, entrega, alegría, y muchos otros valores que tus chicos no conocen. En ocasiones, creen conocerlos, pero no, se confunden. (Leer más...) [234 KB]

_____________________________________________________________________