Publicado el 10 de Mayo de 2010.
Ganar. Una palabra cada vez más prohibida en el deporte de base en la actualidad.
Todos los clubes tienen o dicen que tienen el objetivo de sacar jugadores para que lleguen lo más alto posible en el fútbol sala, o en su caso, surtir al primer equipo de “jugadores de la casa” para poder abaratar sus costes o simplemente porque esa es su política de club.
Así pues, todos los clubes crean una filosofía propia, que, ya sea por escrito o hablada en reuniones de club, plasma lo que ellos consideran que tienen que hacer para conseguir estos objetivos. Muy de moda está “educar en valores”, que “todo los chicos jueguen por igual” o incluso alguna gente que, comparándonos con el baloncesto escolar (nivel B y C) piensa que hasta ciertas edades, alevines o infantiles se debería jugar sin marcador para “no meter presión a los chavales”. Muy respetable, loable, y desde luego puede que sea lo mejor, sobre todo para aquellos chavales que prefieren “jugar con sus amigos” a competir, pese a que algunos de ellos tienen mucha calidad para ello.
Y… qué hacemos con los “grandes” jugadores en potencia. Y llamo “grandes” jugadores en potencia a aquellos que quieren competir y demostrar sus habilidades olvidándose de dónde jueguen sus amigos (ya harán otros allí dónde vayan) o de si juegan en el cole o en un club. Pues ayer, en busca de información sobre algunos clubes de fútbol sala encontré varias perlas, pero a resaltar una de ellas. » (Leer más...) [290 KB]
» Volver a artículos de Agustín





