Publicado el 14 de Abril de 2010
Imaginemos que la federación es un restaurante y los delegados de los equipos son los clientes que lo sustentan. Así pues y partiendo de la base que el cliente siempre tiene la razón, estos “clientes” solicitan ligas a la carta, cada uno con su gusto y su apetencia diferente. El problema es que de alguna manera alguien al que no le gusten los macarrones los va a tener que probar algún día en contra de su voluntad. El problema también es que todos tienen que comer la fabada, plato que sólo gusta a un único cliente, normalmente y todos los años suele ser el mismo.
Empezando por abajo, y mirando los resultados todos los miércoles, se dan entre la categoría alevín y benjamín unos 15 aplazamientos semanales. Aquí mandan los papás, los puentes y la baja implicación e imposibilidad de los colegios para imponerse en este terreno.
En infantiles, se han retirado varios equipos a mitad de competición y al principio, con lo cual claramente se adultera el calendario y el orden de los partidos. » (Leer más...) [245 KB]
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