Publicado el 26 de Marzo de 2010
Por todos es sabido que estamos en tiempos de crisis, que somos el deporte de la tortilla y la cerveza (esto último abundante en algunas comarcas), y que desde que algún iluminado nos catalogó como especialidad del fútbol tenemos poco o nada contra lo que luchar, pero…
¿Hacia donde debemos encaminar los entrenadores de base a nuestros pupilos? ¿Qué normas podemos establecer y cuáles no? ¿Hasta qué punto podemos trabajar de manera semiprofesional con ellos o al menos intentarlo? ¿Cuáles son las inquietudes de ésta generación con respecto a la anterior, o a la anterior de la anterior?
Muchas preguntas para pocas –además de inciertas- respuestas. La misión fundamental, de un entrenador o monitor deportivo, entiendo que es fundamentalmente que tu grupo sea feliz con lo que hace y esté contento consigo mismo y la actividad que lleva a cabo. Pero… ¿y qué pasa cuando el entrenador pretende unos objetivos y los jugadores otros totalmente distintos?… o lo que es peor, ¿qué pasa cuando 6 jugadores pretenden un objetivo y los otros 6 pretenden otro radicalmente opuesto?… » (Leer más...) [289 KB]
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