Publicado el 10 de Marzo de 2010
Este pecado capital se ve reflejado en nuestro moribundo … pero todavía vivo deporte desde prebenjamines hasta ligas de APAS.
Quien no ha pensado... este tío que suerte tiene, si pierde lo que me voy a reír..., y cuando nos hemos cruzado con él, le hemos tendido la mano caballerosamente y le hemos dicho "que tal hombre, ya veo que estás que te sales, me alegro mucho"… porque la envidia siempre viene acompañada de la falsedad. Y sí, en este deporte somos muy falsos.
Analizaremos aquí a varias clases de envidiosos y falsetes que no “faletes”. » (Leer más...) [207 KB]






